Es de común aceptación que dichos ritmos nacieron y se desarrollaron en ambas orillas del Río de la Plata, concretamente en las zonas portuarias de Montevideo y Buenos Aires.

Ambas ciudades son capitales de la República Oriental del Uruguay y de la República Argentina, respectivamente, por lo que sería de orden, en futuras crónicas en que se refieran a tal tipo de música, eliminar la coletilla de «argentino». O, en su defecto, calificarla como «rioplatense».

El nacimiento del tango se produjo hacia mediados del siglo pasado, con la formación de conglomerados habitacionales alrededor de la joven ciudad de Buenos Aires. Quienes allí vivían, paisanos llegados del interior, inmigrantes europeos y algunos porteños de escasos recursos, formaron una nueva clase social para la época. Quizás en busca de un modo de identificarse como grupo y de sentir al nuevo hogar como lugar de pertenencia, comenzaron a crearse manifestaciones culturales resultantes de esta mezcla. Este fue el principio del tango, que se caracterizó por poseer códigos muy cerrados, sólo abordables por las clases trabajadoras.

 

 

 

 

 

 

Debido a esta imposibilidad de comprensión de parte de otros públicos, la difusión del tango fue complicada, y estuvo abordada básicamente a partir de la danza, que fue casi premonitoria al tango mismo en su modo musical más característico (ni qué hablar del tango cantado que llegó bastante después). Es claro que la cultura tanguera, entendida como usos y costumbres particulares, es anterior al tango como manifestación artística. Las danzas de salón que involucraban a una mujer y un hombre abrazados fueron el precedente de este género que se fue depurando hasta convertirse en lo que desde hace tiempo se conoce como tango. Alguien dijo: ¬El tango es algo más que una suave ondulación puesta en música, es la danza más profunda del mundo¬, y no fue precisamente un argentino el que habló de esta manera; lo cierto es que hay que reconocer que es lo último en la evolución dancística universal en lo que a bailes de parejas mixtas se refiere.

Lo que comenzó en la danza, fue luego madurando en las manos expertas de grandes hombres, que inspirados en ¬el caldo popular¬, fueron plasmando en sus composiciones lo más rico de la cultura porteña. La temática se refiere siempre al hombre común y sus problemas, la ciudad y los recuerdos. De este modo un tango se convierte en un retrato de Buenos Aires y su gente. Seguramente por eso, porque en cada canción viaja lo mejor de la cultura porteña, el tango se ganó un espacio en el exterior.